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Publicado: Fri Aug 08, 2008 6:12 pmTítulo del mensaje: Hotel "Nobility"
La recepción del hotel lucía impecable y con un mobiliario aristocrático y de aspecto confortable. En el fondo había un mostrador de madera oscuro y, tras él, un hombre trajeado bien tieso con las manos detrás de la espalda. Los botones iban con carros vacíos o con alguna maleta de un lado para otro, siguiendo a los clientes o solos.
Me acerqué al hombre tieso.
-Disculpe, ¿ha llegado aquí una chica rubia acompañada de un hombre hace poco?
El hombre tieso advirtió mi presencia y fingiendo amabilidad me dijo:
-Me temo que no puedo darle esa información, señorita.
Me miró de arriba abajo con una mueca de repulsión tan pequeña que un humano corriente no podría haberla notado. Contuve las ganas de decirle cualquier burrada, aún tenía que conseguir que cantase.
Poniendo cara de muchacha al borde de un ataque de histeria le dije:
-Verá, es que mi hermana ha venido aquí acompañada de ese hombre, a mi madre casi le da un ataque del disgusto, estamos las dos muy preocupadas... Por favor, si pudiera hacerme el favor de facilitarme el número de su habitación podríamos evitar una catástrofe...
Esto último lo dije a voces, con lo que logré dos cosas: la primera, que toda la recepción me mirase escandalizada y esquiva, y la segunda, que finalmente el hombre tieso me dijera:
-Señorita, cálmese- cogió un pequeño papel y escribió un número.
Cogí el papel con un exagerado pero creíble temblor de manos.
"214"
-Gr...gracias...
-Todo sea por evitar un suceso indeseado.
"Dirás... todo sea por evitar manchar el nombre de este hotel divinodelamuerte...capullo..."
Acto seguido me metí en el ascensor y, al cerrarse las puertas, volví a mirar el papel.
"214... segunda planta, entonces"
Con una estúpida sintonía de fondo el ascensor se puso en marcha y se detuvo con un sonoro "ding" en la segunda planta.
Las puertas se abrieron y me encontré ante un pasillo desierto donde no se oía nada aparte del zumbido del aire acondicionado y algunos murmullos que provenían de las habitaciones.
Me dispuse a buscar la habitación... _________________ Mi ficha
Trabajos: músico
Publicado: Sat Aug 09, 2008 12:06 pmTítulo del mensaje:
210...212...¡214!
Había llegado. En el interior se oían risitas y en el mío mis tripas.
Por suerte para mí había una ventana que daba a la calle a la izquierda de la habitación, así que salí y, cambiando a forma cuasihumana, de modo que pudiera agarrarme a la fachada con las garras, salí al exterior.
Al asomarme a la ventana de la habitación, pude ver al hombre sentado en el borde de la cama, la chica sentada en sus rodillas besándole el cuello (si a eso podía llamarse besar) mientras le desabrochaba la camisa.
Quitándome de la ventana, pude ver una más pequeña que seguramente pertenecía al baño, así que decidí colarme por ahí.
Una vez dentro, volví a la forma humana. Las luces del baño estaban apagadas y la puerta entornada, de modo que era imposible verme desde su situación.
Ahora ella estaba acostada y él sobre ella. Lo típico, aunque aún, entre risas, se estaban desnudando. Mejor dicho, intentando desnudar.
Cambié a mi forma licantrópica y abrí la puerta del baño. Sigilosamente fui acercándome a ellos mientras ellos seguían a lo suyo sin enterarse.
Mientras él le besaba el cuello, ella giró la cabeza y me vio a dos metros de distancia...
Lo siguiente ocurrió rápido. El hombre se levantó de un salto con una pequeña navaja de un llavero en la mano y se abalanzó sobre mí.
-Qué reacción más estúpida- dije enseñando los colmillos.
El hombre de negocios no se lo esperaba, y se paró en seco, oportunidad que aproveché para lanzarle contra la pared de un golpe. Quedó inconsciente.
La chica, presa del pánico, no podía gritar. Sin prisas, me subí a la cama y acerqué el hocico a su tenso rostro, haciéndole notar el calor de mi respiración en su piel, divirtiéndome mientras ella estaba cada vez más aterrorizada.
Cansada de seguir alargándole sus últimos segundos de vida, la aprisioné contra el colchón con las garras y me lancé a su cuello, provocando un estallido de venas y sangre salpicándome el morro y las sábanas recién lavadas, mientras ella sufría convulsiones, mientras contemplaba con los ojos como platos a una bestia extraña, cuya existencia sólo era posible en las películas de terror, que arrancaba y devoraba pedazos de carne roja.
Su sufrimiento acabó en apenas un minuto, en el momento en que abrí su abdomen y mastiqué sus músculos.
Una vez acabada la cena me aproximé al hombre inconsciente.
"Hoy es tu día de suerte, te dejaré con vida"
Le colgué sobre mi hombro y salí por la ventana de la habitación, alejándome del hotel hasta que llegué a un descampado, mientras las sirenas de los coches de policía se acercaban al lugar de la masacre. _________________ Mi ficha
Trabajos: músico